Fotos de Cuenca
Miércoles, 16 de Junio de 2010 by
Paco Lozano
Hace tanto tiempo que no escribo con asiduidad en el blog que he perdido totalmente la costumbre y me cuesta mucho empezar una nueva entrada. Estoy torpe con el teclado, estoy torpe con las palabras, estoy torpe con las ideas, ¡estoy tooorpeeeeeee!.
Este tiempo sin acercarme a mi afición diaria lo he dedicado a recuperar mi otrora pasión, la guitarra. Llevaba más de 20 años sin tocar una, desde que me robaron la eléctrica del local de ensayo en un tiempo en que ya me había distanciado de la música por razones laborales y familiares. Años antes había abrazado la que hoy es otra de mis pasiones, la fotografía. Y es de esta otra pasión de la que quería hablar desde el principio de esta entrada, pero como ya te he dicho estoy torpe, muy torpe, aunque no tanto como mis dedos al pasear por los trastes de mi nueva compañera, una acústica que me está destrozando las yemas de los dedos pero que me ha hecho sentir las mismas emociones que hace tiempo. Emociones que durante este tiempo he intentado transmitir con mis fotos.
Y como no puedo dejaros emociones con mi música, lo intentaré con parte de mi último trabajo fotográfico fruto de un fin de semana en Cuenca, una ciudad que os recomiendo y a la que tengo que volver con más tiempo y mejor climatología (aunque en las fotos no se aprecia, no paró de llover en todo el fin de semana y solo la mañana que volvíamos pude tomar la foto de las casas colgadas).





















