Un tsunami llamado menéame
Miércoles, 10 de Junio de 2009 by
Paco Lozano
Hoy, después de varios días recibiendo sus coletazos, las aguas han vuelto a su nivel habitual, atrás quedan las pruebas de su paso. El tsunami ha pasado.
Nada podía vaticinarse el pasado día 30 de mayo cuando me disponía a escribir en este blog sobre un recuerdo de los primeros días de curso que me rondaba por la cabeza. No había nada en el texto que escribí que pronosticara lo que después ocurriría.
Las cosas iban a cambiar en poco tiempo. Todo comenzó con una inocente reseña en Menéame por parte de un lector pocas horas después de la publicación de la entrada. El desarrollo posterior fue de una intensidad tal (podéis verlo en las estadísticas anexas) que el blog soportó hasta 488 visitantes simultáneos. Un blog modesto con un máximo de 700 visitas diarias pasó a sufrir más de 10.000 lo que provocó la caída del servidor. El tsunami estaba haciendo estragos.
Lo ocurrido estos días me ha sobrepasado. Nunca pude imaginar la fuerza de la web 2.0, de sus aplicaciones, de las redes sociales. Nunca llegué a pensar que una anécdota como la que contaba iba a levantar la polvareda de visitas, críticas, descalificaciones, insultos, violencia, …, apoyos. De todo he podido encontrar entre los comentarios vertidos en el blog y en el propio menéame.
Hoy, cuando todo ha pasado y he recuperado el pulso de mi blog, me pregunto, ¿de verdad todo esto ha servido para algo?, ¿hemos concienciado a alguien?, ¿hemos acercado siquiera el problema a la gente?. La anécdota contada un poco en clave de humor (maldita sea la gracia), requiere de un análisis profundo. Es el reflejo de una situación -la de la educación en España- a la que debemos enfrentarnos con algo más que los comentarios en un blog o en una red social.
Los que me leéis habitualmente sabéis que este blog es un espacio de cultura no un foro de análisis, y en él post como este no son comunes. Pero hoy después de lo pasado, me apetecía contarlo.
Enlaces.-
- El post culpable – Seis entre dos veintiuno, resto cero
- Reseña en Menéaname



